Zetarix construye software a la medida de tu empresa y lo pone en producción. Cada proyecto avanza con un alcance acordado, prototipos tempranos y demostraciones semanales. Quienes fundaron la casa siguen escribiendo código, y trabajas directamente con ellos.
Todo empieza con preguntas. Las respuestas están en tu operación diaria, y de ahí sale el enunciado preciso del problema: un sistema construido sobre un diagnóstico vago falla en silencio. Al cerrar esta etapa queda por escrito qué se construye y cómo se medirá el resultado. Parte del oficio es descartar a tiempo lo que no conviene construir.
Definir
No hay dos encargos iguales, y aun así casi todos caben en seis familias.
Nuestra especialidad
Sistemas que conversan por voz con tus usuarios en tiempo real, del saludo al cierre. Dos proyectos de la vitrina funcionan así →
P. ej.: una recepcionista telefónica que agenda citas y resuelve consultas frecuentes.
Consulta por tu caso →El sistema central que tu empresa necesita, diseñado sobre tus procesos reales y tus reglas de negocio.
P. ej.: el sistema que administra tu operación completa, del alta del cliente al cierre de caja.
Consulta por tu operación →El trabajo repetitivo queda en manos del sistema: entiende los documentos que recibe y registra cada dato en su lugar.
P. ej.: la conciliación bancaria se completa cada mañana sin intervención del equipo.
Consulta por tu proceso →Tomamos tu idea de producto y la llevamos hasta usuarios reales: diseño, construcción, publicación y primeras métricas.
P. ej.: un portal donde tus clientes contratan el servicio y descargan sus comprobantes.
Consulta por tu producto →Llevamos tu sistema heredado a tecnología actual, con una transición que no interrumpe el trabajo diario.
P. ej.: el programa que hoy solo corre en una máquina de la oficina pasa a usarse desde cualquier navegador.
Consulta por tu sistema →Conectamos los sistemas que trabajan aislados, para que nadie cargue el mismo dato dos veces.
P. ej.: cuando el depósito despacha un pedido, la factura y el aviso al cliente salen solos.
Consulta qué conectar →
Prototipar
Antes del sistema completo viene una versión que ya se puede recorrer. Un prototipo navegable, listo en cuestión de días, frente a las personas que van a usarlo.
Las sesiones de validación se hacen con personas de tu operación, que usan el prototipo con tareas reales. Observamos dónde dudan y qué pasan por alto. Cada sesión deja conclusiones por escrito, y esas conclusiones deciden qué se construye después. La inversión mayor espera hasta entonces.
Tu proyecto también pasaría por este banco de pruebas. Escríbenos →
Validar
Ensamblar
Trabajamos por etapas cortas. Cada semana recibes una demo del sistema tal como está; decides sobre lo que ves funcionando, mientras ajustar todavía es simple.
Las pruebas automatizadas corren sobre cada versión; la revisión de seguridad y de rendimiento, antes de llegar a ti. Los resultados quedan asentados junto a cada entrega, para que la confianza tenga papeles.
Verificar
El monitoreo empieza el mismo día del lanzamiento. Los datos de uso alimentan ciclos cortos de trabajo: lo que la gente hace con el sistema define la próxima versión. La última estación de esta fábrica queda junto a la primera.
Lanzar
Tres proyectos construidos por este equipo, funcionando hoy:
El mismo equipo que fabricó estos productos es el que atiende tu encargo. Lo aprendido ahí se nota en cada entrega. Conversemos sobre tu proyecto →
Hay una parte de esta fábrica que el visitante no recorre. Ahí trabaja la inteligencia artificial que empleamos, bajo el criterio de nuestros ingenieros: ellos deciden el qué y el cómo. La sala existe para que cada hora de ingeniería rinda más, y para que el recorrido de arriba avance al ritmo que viste.
Varios enfoques para cada problema. Se ensayan en paralelo; la comparación decide.
La prueba llega temprano. Cada suposición se ensaya pronto, en pequeño, cuando corregirla todavía cuesta poco.
Lectura completa del código. La maquinaria lee cada entrega entera y señala lo que merece el ojo del ingeniero.
Menos horas de ingeniería. El ahorro que la sala produce se refleja en tu presupuesto.
También la sala tiene su rutina de mantenimiento: probamos cada herramienta nueva y conservamos solo las que superan a las actuales.
Zetarix opera desde Buenos Aires. De la primera conversación a cada entrega te atiende el mismo ingeniero: el que lleva tu sistema y responde por él.
Trabajo a puertas abiertas.
El avance se ve en demos, semana a semana.
Cada afirmación tiene respaldo.
Toda entrega viene acompañada de su evidencia.
Lo que sale de aquí no queda solo.
Seguimos cerca del sistema cuando ya está en uso.
Escríbenos y agenda 30 minutos con el equipo. Media hora alcanza para entender tu caso y contarte, con franqueza, cómo lo encararíamos. El paso siguiente se define en esa misma conversación.
Abrimos tu aplicación de correo con el mensaje listo; solo falta que lo envíes desde ahí. Si no se abrió, escríbenos a hello@zetarix.tech.
No pudimos enviar el formulario. Escríbenos a hello@zetarix.tech.
Encargo recibido.
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